¿Se ha preguntado alguna vez qué es realmente el Internet de las cosas y si lo necesita en su edificio? ¿Se imagina un funcionamiento de las instalaciones en el que la información y los datos no se transmitan y actualicen automáticamente en tiempo real?
Algunos predicen que habrá una media de 6,5 sistemas IoT por cada persona en el mundo. Huelga decir que vivimos en un entorno de ingentes cantidades de datos, y que el uso más eficiente de estos datos corresponde a los sistemas conectados.
La industria puede utilizar el IoT para automatizar tareas y procesos, supervisar líneas de producción o gestionar inventarios. El uso del IoT en infraestructuras urbanas aumenta la eficiencia de las operaciones, ayuda a controlar el tráfico y vigila los niveles de contaminación atmosférica. Todas estas aplicaciones reducen la necesidad de intervención humana y mejoran las operaciones. ¿Y qué soluciones puede utilizar dentro de su edificio? ¿Qué le ayudará a llevar el servicio de sus instalaciones al siguiente nivel? En este artículo encontrará varios ejemplos de factible aplicabilidad del IoT que revolucionarían cualquier inmueble.
¿Qué es IoT (Internet de los objetos)?
Aunque el verdadero inicio del uso de la Internet de los objetos se sitúa en los años 2008-2009, cuando el número de dispositivos conectados a Internet superó al de la población mundial, este término fue formulado por primera vez por Kevin Ashton en 1999. Según él, se trata de un sistema en el que objetos equipados con sensores especiales pueden comunicarse e intercambiar datos con ordenadores y otros dispositivos. Esto se hace a través de diversas soluciones de red, especialmente inalámbricas.
¿Qué significa IoT en la práctica? La Internet de los objetos permite a los dispositivos conectados en red observar el mundo físico e intercambiar los datos recogidos para realizar las tareas establecidas para estos objetos de forma más eficaz. Con el desarrollo de la tecnología IoT, el proceso de respuesta a eventos específicos se automatiza, de acuerdo con las reglas establecidas por el hombre.
Cómo funciona IoT y por qué merece la pena invertir en cosas
En primer lugar, porque mejora increíblemente el trabajo de todas las personas implicadas en el mantenimiento del edificio. ¿Cómo?
Automatizando y digitalizando la recogida y el análisis de datos.
En primer lugar, los sensores transmiten automáticamente información sobre el estado de un determinado dispositivo y, en segundo lugar, los datos disponibles inmediatamente en formato digital en un abrir y cerrar de ojos llegan a todos los interesados. Esto no sólo acorta el tiempo de recopilación de datos, aumentando así la eficiencia del trabajo, sino que también reduce los costes a largo plazo, porque lo que normalmente tendría que hacer un servicio de edificios durante unas horas, se hace automáticamente.
Aumentando la tasa de arreglo a la primera y la eficacia del servicio
Gracias a los sensores y a la verificación continua del estado de los equipos, tenemos una visión mucho mejor de su funcionamiento, de modo que los técnicos están mejor preparados para resolver los problemas incluso antes de que surjan. Al establecer los parámetros adecuados para los equipos conectados a la red, se pueden generar señales de alarma para los empleados en caso de que se superen. Con el software adecuado, los técnicos también pueden acceder a los datos del historial de mantenimiento, información sobre los clientes, detalles de la garantía y otra información que necesitan para hacer su trabajo.
Reduciendo los costes de mantenimiento del hardware mediante la aplicación del mantenimiento preventivo.
Conocer los detalles de cómo funciona el hardware en tiempo real gracias a múltiples sensores IoT instalados en bienes inmuebles, permite a los técnicos de servicio aumentar la disponibilidad y ampliar las operaciones sin fallos, ya que la monitorización continua permite que el trabajo de servicio se transforme en más proactivo que reactivo, lo que garantiza que los técnicos de servicio respondan a las alarmas y resuelvan los problemas con el hardware antes de que falle.
Mejorar el bienestar de los inquilinos y otros usuarios del edificio
Gracias a diversos sensores y a la transferencia automática de datos, podemos supervisar y ajustar parámetros como la temperatura ambiente, la disponibilidad de salas de conferencias, la necesidad de complementar las medidas de higiene de los aseos o minimizar los fallos de los equipos. Esto garantiza la usabilidad del edificio al nivel más alto posible, permitiendo a sus usuarios centrarse en los asuntos más importantes para ellos, en lugar de informar sobre defectos o condiciones de humedad incorrectas en su espacio de oficina.
Mediante la recopilación de macrodatos
Big Data e IA: la implantación de un gran número de sensores permite recopilar una enorme cantidad de datos. Gracias a los datos, podremos introducir IA en nuestros sistemas, lo que permitirá realizar análisis mucho mejores, si no impecables, que es algo a lo que aspira toda empresa. No podrás mejorar tu negocio sin invertir en tecnología, y no hay IA sin datos. ¿Por qué la IA funciona tan bien con el big data? Porque los macrodatos y la IA se complementan. La IA mejora cuantos más datos recibe. Ayuda a las organizaciones a comprender mucho mejor a sus clientes, incluso de formas que antes eran imposibles. Por otro lado, los macrodatos son simplemente inútiles sin un software que los analice. Antes, cuando hablábamos de cualquier tipo de datos, el resultado era: "Esto es lo que ha pasado". Hoy, gracias a la IA y al aprendizaje automático, podemos utilizar los datos y ser capaces de decir: "Esto es lo que pasará". Ese tipo de análisis y su resultado te llevan a tomar decisiones mejores y más precisas, disminuyendo el riesgo para tu negocio.
12 Ejemplos de aplicaciones de la IO en la práctica

1. Gestión de equipos en el sistema CAFM
Si su software de mantenimiento de edificios está integrado con IoT, podrá conectar sus dispositivos al sistema para que, tras escanear la etiqueta NFC en la aplicación móvil, el técnico tenga acceso instantáneo a la información necesaria sobre el dispositivo, su historial de reparación o mantenimiento, las lecturas actuales e históricas de IoT y a la documentación adjunta. Puede comprobar rápidamente el estado del dispositivo, descargar unas instrucciones o incluso notificar un defecto.
2. Informes de trabajo
Un ejemplo es el uso de etiquetas NFC o balizas como puntos de control. De este modo, los técnicos no tienen que informar manualmente de su asistencia a la inspección, basta con escanear un punto de control asignado a la inspección como etiqueta NFC en una aplicación móvil. Si en cambio elegimos Beacon, basta con una aplicación móvil en funcionamiento: Beacon registra automáticamente la presencia del usuario y la notifica en el software CAFM integrado con sensores IoT vía bluetooth. Exactamente el mismo proceso se puede utilizar para las rondas de seguridad o los servicios de limpieza. Gracias a ello controlamos constantemente la carga de trabajo y la eficacia de los servicios solicitados.
3. Gestión del consumo de medios
Mediante el uso de sensores, podemos eliminar por completo el registro manual del consumo de medios de los contadores. Los sensores pertinentes pueden recoger y procesar automáticamente estos datos, proporcionándonos una entrada lista para su posterior análisis y facturación.
4. Verificación del aire acondicionado
IoT agiliza la verificación del estado del aire, mediante sensores que registran propiedades como la temperatura, la humedad o la concentración de polvo. Podemos monitorizar continuamente diversos parámetros relativos a la calidad del aire interior y, gracias a la integración con los sistemas BMS, ajustarlos automáticamente o utilizarlos como contribución al análisis y la aplicación de medidas correctoras con el fin de mejorar significativamente el confort de los usuarios de los edificios.
5. Control de los parámetros del equipo
Los sensores pueden controlar diversos parámetros de los equipos, como la temperatura, la presión, las vibraciones, el nivel de fluidos, las horas de trabajo, etc. Esto permite una monitorización continua de los equipos y máquinas, de forma que podemos planificar mucho mejor el mantenimiento, predecir las averías con mucha más precisión, lo que a su vez aumenta el tiempo de funcionamiento sin averías de los equipos. Además, podemos recibir alertas automáticas en caso de averías, lo que reduce significativamente el tiempo de respuesta de los técnicos de servicio.
6. Detección de la presencia de personas
Otro ejemplo de sensores IoT son los sensores que detectan la presencia de personas en las instalaciones. El uso eficiente del espacio es un elemento clave de la gestión de cualquier edificio. Si somos capaces de analizar de forma realista qué zonas (despachos, salas de conferencias, instalaciones comunes) y a qué hora se utilizan con más frecuencia, podremos planificar fácilmente el espacio que genere beneficios: inmateriales -en términos de eficiencia de los usuarios, creatividad, su bienestar psicofísico-; y materiales -uso eficaz y económico del espacio, aumento de la eficiencia del trabajo, maximización de la utilización de los recursos y rendimiento ante condiciones cambiantes-. Además, esto es especialmente importante hoy en día, cuando, por razones ajenas a nuestra voluntad, tenemos que adaptarnos a los requisitos de mantener una distancia adecuada entre los puestos de trabajo para minimizar el riesgo de infección por COVID-19.
7. Control del consumo de corriente
IoT ayuda a controlar el consumo de corriente para una mejor gestión de los equipos cotidianos, como máquinas expendedoras, cafeteras, productos de limpieza, impresoras, etc. Los usuarios de los edificios, especialmente los trabajadores de oficina, se enfrentan diariamente a numerosos retos con sus obligaciones básicas. Para abstraerse de ellos, se benefician de una serie de facilidades que les proporciona su lugar de trabajo, como por ejemplo café gratis. Imagínese el nivel de frustración que aumenta drásticamente cuando resulta que vuelve a acabarse. Esto puede evitarse por completo utilizando sensores adecuados que midan el consumo actual y envíen alertas automáticas a los responsables de rellenarlo o revisarlo.
8. Limpieza basada en el uso actual
La limpieza cíclica de espacios que no se utilizan con demasiada frecuencia tiene poco sentido y sólo genera costes innecesarios. ¿Y si fuera posible alertar a los servicios correspondientes sobre la frecuencia de uso de, por ejemplo, los aseos? Los sensores que detectan la asistencia, en función del número de entradas, pueden enviar mensajes adecuados al sistema y, sobre esta base, generar alertas a las personas responsables de mantener la limpieza o reponer los suministros de limpieza necesarios.
9. 9. Disponibilidad de aparcamiento
Gracias a los lectores RFID, es posible proporcionar acceso desatendido al aparcamiento no sólo a los empleados habituales, sino que gracias a la aplicación de un sistema adecuado también puede funcionar para los invitados: cuando el vehículo aparezca cerca de la entrada, la puerta se abrirá automáticamente basándose en la información de las antenas o cámaras. Además, al disponer de información sobre el número total de plazas de aparcamiento y controlar el número de entradas y salidas, los usuarios pueden acceder muy fácilmente a la información sobre el número de plazas disponibles en ese momento. Gracias a la tecnología RFID para la automatización de vehículos, antes de entrar sabrán si tienen posibilidades de encontrar una plaza para ellos o si el aparcamiento está totalmente ocupado. Es más, si integramos los sensores (como bucles de inducción subterráneos o fotocélulas) que detectan los vehículos, es posible instalar señales luminosas que informen a los conductores de qué plazas están vacías.
10. Emisión de recursos
¿Cuántas veces ocurre que los empleados alquilan equipos y luego se los ceden unos a otros hasta que finalmente se pierde la información de dónde se encuentran y quién es el responsable de ellos? Gracias al etiquetado de los equipos con pegatinas NFC y a la implantación de un sistema de gestión de recursos adecuado, podemos supervisar fácilmente el gasto de recursos, como proyectores, llaves, tarjetas de acceso o equipos electrónicos diversos. Basta con que durante la dispensación de recursos se escanee en el lector la etiqueta NFC situada en el dispositivo, en la que también reflejará su tarjeta el empleado de la persona receptora, y el sistema mostrará un registro de cuándo, para quién y durante cuánto tiempo se dispensó el equipo.
11. Inventario de equipos
El inventario periódico de equipos es un proceso estándar en todos los edificios. A veces hay que comprobar un número inimaginablemente grande de dispositivos, por lo que el proceso manual de descolgar de la lista en un trozo de papel puede resultar bastante ineficaz. Afortunadamente, existen sistemas que, gracias al uso de etiquetas NFC y una aplicación móvil, permiten agilizar y mejorar el proceso en la medida de lo posible. Todo lo que hay que hacer es etiquetar cada artículo con NFC y asignarlo a un lugar determinado del edificio. Después, basta con ejecutar una aplicación en el smartphone y escanear las etiquetas. El sistema te dirá si un determinado elemento pertenece a una determinada habitación y qué elementos faltan.
12. Accesibilidad
Las tarjetas de acceso perdidas pueden dejar de ser un problema si en su lugar utilizamos etiquetas NFC -pueden tener forma de pegatinas o llaveros-, gracias a lo cual los empleados del edificio pueden tenerlas siempre a mano, por ejemplo, colocadas en la parte posterior de sus smartphones. Las etiquetas debidamente programadas pueden dar acceso a la entrada principal, a espacios de oficina individuales o a salas de conferencias.
Reflexiones finales
Básicamente en todos los segmentos del mercado, la tecnología de dispositivos inteligentes tiene como objetivo aumentar la productividad y la comodidad de las personas, reducir costes y esfuerzos mediante la automatización, la identificación de fallos, la supervisión de situaciones y la evaluación del rendimiento. Las aplicaciones mencionadas son sólo algunos ejemplos, entre los que puede elegir el más adecuado para su tipo de inmueble. La inversión en tecnología es una inversión en desarrollo y mejora continua. Los inquilinos están cada vez más deseosos de apostar por espacios de oficinas ultramodernos, que satisfagan no sólo las necesidades básicas de sus empleados, sino que también respondan a los retos del mundo moderno, ofreciendo a sus clientes comodidad y confort al más alto nivel. Hoy en día, es el ritmo de preparación tecnológica de las empresas y los gestores de edificios lo que determina el éxito de su negocio. Obtenga una demostración gratuita para ver Singu FM en acción.




