Introducción
Los precios de la energía no dejan de subir, y los actuales acontecimientos geopolíticos los impulsan al alza en todo el sector minorista. Lo positivo es que las cadenas minoristas pueden reducir significativamente los costes energéticos sin repercutirlos a los clientes. Los sensores del Internet de las cosas (IoT) y los contadores inteligentes lo hacen posible al convertir el consumo bruto de energía en datos sobre los que los equipos de las instalaciones pueden actuar.
Dariusz Meres, responsable de desarrollo empresarial de SINGU, abordó este tema con Grzegorz Kossakowski, jefe del departamento de instalaciones de Empik, y Radosław Kurenda, director de tecnología de Spark, durante una mesa redonda de expertos sobre la reducción del consumo energético en cadenas minoristas mediante el IoT y la medición inteligente. Profesionales con amplia experiencia en el sector inmobiliario compartieron información sobre dónde se encuentran las oportunidades de ahorro, cómo aprovecharlas y cómo medir, supervisar y elaborar informes sobre el consumo energético en los establecimientos minoristas.
Esta guía responde a las preguntas más frecuentes. ¿Cómo permiten ahorrar los sistemas de medición inteligente? ¿Qué factores ralentizan la instalación en los edificios ya existentes? ¿Qué datos energéticos debe recopilar un sistema CAFM para mantener esos ahorros? En las secciones siguientes se abordan cada una de estas cuestiones.
Puntos clave
- Se estima que los contadores inteligentes permiten ahorrar entre un 5 % y un 10 % de energía por local comercial, principalmente al adaptar el funcionamiento del aire acondicionado, la ventilación y la iluminación a la demanda real, en lugar de a horarios fijos.
- Cada local debe evaluarse por separado, ya que las entradas, los acristalamientos de los escaparates, la inclinación del tejado y el aislamiento varían de una tienda a otra.
- El mayor obstáculo para la instalación en edificios antiguos es que la documentación está incompleta o es incorrecta, mientras que los edificios más nuevos ya cuentan con la infraestructura inalámbrica que necesitan estos sistemas.
- Un sistema CAFM debería centralizar los datos energéticos y medioambientales en un único lugar, de modo que los equipos puedan elaborar informes, realizar comparativas y tomar medidas sin tener que combinar varias herramientas por separado.
- Los intervalos de medición de entre cinco y quince minutos alimentan directamente los informes de ESG y sostenibilidad, lo que respalda las obligaciones derivadas de la EED y la CSRD con datos contrastables.
- Los sensores del Internet de las cosas (IoT) van más allá del ámbito energético y abarcan el confort, la gestión del espacio, el seguimiento de activos y el mantenimiento predictivo en el conjunto de un parque inmobiliario comercial.
- El primer paso más importante es realizar una auditoría preliminar de cada inmueble, de modo que los componentes y la infraestructura se elijan en función de las necesidades reales y no de suposiciones.
¿Cómo permiten ahorrar los sistemas de medición inteligente?
Los contadores inteligentes permiten ahorrar al mostrar el consumo por dispositivo y por intervalo de tiempo, de modo que los equipos pueden adaptar los sistemas de climatización, ventilación e iluminación a la demanda real, en lugar de a horarios fijos.
Cada local comercial debe evaluarse de forma individual. Casi todos los establecimientos difieren en factores ambientales como las entradas a pie de calle, los grandes escaparates, la inclinación del tejado y la calidad de su aislamiento. Se estima que un sistema de medición inteligente permite ahorrar entre un 5 % y un 10 % del consumo energético, lo cual es significativo a los precios actuales de la electricidad. La mayor parte de ese ahorro proviene del control de las horas de funcionamiento y la temperatura del aire acondicionado, la ventilación y la iluminación, ya que estos equipos representan la mayor parte de los costes energéticos de una tienda. Los dispositivos de medición inteligente se han abaratado considerablemente en los últimos cinco años, lo que hace que la inversión resulte más fácil de justificar.
¿Qué dificultades surgen durante la instalación y la configuración en los establecimientos minoristas?
El problema más habitual en los edificios existentes es que la documentación está incompleta o es incorrecta, mientras que las construcciones nuevas suelen contar con expedientes completos que resultan fáciles de revisar.
Los inmuebles más antiguos también plantean retos técnicos. Las normas de diseño e instalación de décadas anteriores difieren notablemente de las actuales, por lo que adaptar un sistema de medición inteligente para medir dispositivos individuales por separado requiere más tiempo y dinero. Las conexiones entre componentes específicos del sistema pueden suponer un problema. Un ejemplo es un sistema de gestión de edificios (BMS) instalado anteriormente para leer los contadores, ya que, en muchos casos, estaba mal adaptado o no funciona correctamente, y al usuario le cuesta manejarlo. Los edificios más nuevos, construidos según las normas actuales, son mucho más sencillos, ya que ya cuentan con la infraestructura inalámbrica que estos sistemas necesitan.
La disponibilidad de los equipos supone una limitación adicional. Las condiciones geopolíticas y las secuelas de la pandemia han alargado los plazos de entrega, por lo que trabajar con varios proveedores de equipos protege al proyecto frente a posibles retrasos. Conectar el sistema a una red informática interna supone otro obstáculo, ya que los equipos informáticos deben certificar que el sistema es seguro, y esa certificación requiere un esfuerzo considerable.
¿Cuáles son las buenas prácticas a la hora de preparar este tipo de inversión?
El primer paso más importante es realizar una auditoría preliminar de cada inmueble, para que puedas revisar la infraestructura existente, recabar las opiniones de los usuarios y consultar al administrador del inmueble antes de comprometerte.
Este enfoque permite identificar los problemas reales y elegir los componentes y la infraestructura en función de las necesidades concretas de cada usuario. En las grandes organizaciones o en instalaciones más complejas, el acceso a la infraestructura existente suele resultar difícil. En esos casos, el proveedor de soluciones puede crear una red externa independiente, siempre que el usuario dé su consentimiento, o bien pasar a utilizar exclusivamente la comunicación inalámbrica.
¿Qué datos debe recopilar un sistema CAFM?
A Sistema CAFM Debería recopilar los datos energéticos y medioambientales en un único lugar, para que los equipos puedan elaborar informes, realizar comparativas y analizar el consumo sin tener que combinar varias herramientas distintas.
La centralización de los datos es importante para los administradores de fincas y los directores técnicos, y lo es igualmente para los coordinadores de inquilinos, que necesitan tener una visión global. Medir cada instalación de un recinto ofrecería una visión completa en tiempo real, pero rara vez resulta rentable, por lo que la prioridad son los equipos que influyen en los costes y el confort. Cuando surge algún problema, una aplicación PropTech debería enviar alertas automáticamente a las personas responsables. Además, los sensores del IoT deberían monitorizar parámetros clave, como la temperatura y la humedad, en las diferentes zonas de la tienda.
Los contadores inteligentes registran el consumo no solo mensualmente o semanalmente, sino en intervalos de quince o incluso cinco minutos. Este nivel de detalle alimenta directamente los informes sobre ESG y sostenibilidad, cuya importancia aumenta cada año. En virtud de la refundición Directiva de la UE sobre eficiencia energética, los Estados miembros se han comprometido a reducir colectivamente el consumo final de energía en un 11,7 % para 2030, y la CSRD establece el marco para que las grandes empresas presenten sus informes de sostenibilidad. Son los datos detallados sobre el consumo los que hacen que esos informes sean defendibles.
Los sensores de IoT también complementan muy bien a un sistema de gestión de edificios (BMS). El BMS lo utilizan los administradores de fincas, los propietarios y los directores técnicos, y sus datos suelen abarcar todo el edificio. Un sensor de IoT, por el contrario, proporciona datos ambientales como la temperatura, los niveles de luz o la presencia de personas en un lugar concreto. La combinación de parámetros como la ocupación de las estancias y la humedad permite obtener estimaciones útiles. Los inquilinos pueden instalar estos sensores por sí mismos para comprobar la calidad del aire en el espacio que tienen alquilado o para verificar cómo se están utilizando las estancias.
¿Qué se espera de los sensores del IoT?
Se espera que los sensores del IoT proporcionen datos en tiempo real sobre la temperatura, la iluminación, las fugas de agua y el intercambio de aire fresco, de modo que los equipos puedan ajustar las condiciones de forma continua en lugar de reaccionar a posteriori.
La visibilidad total en tiempo real permite a todas las personas implicadas realizar ajustes oportunos, y esos ajustes se traducen en ahorro. Los gerentes de tienda también deberían tener acceso a estos datos. Cuando un gerente de tienda puede ver el consumo directamente, resulta más fácil mantener las luces apagadas durante las horas de menor actividad, atenuar la iluminación a primera hora de la mañana cuando no es necesaria y mantener la zona de ventas a la temperatura adecuada.
¿Qué otras aplicaciones tienen los sensores del IoT, además de las relacionadas con la energía?
Además de la gestión energética, los sensores del IoT contribuyen al confort del personal, a la gestión del espacio, al seguimiento de activos y al mantenimiento predictivo en todo el conjunto de establecimientos minoristas.
Los sensores de confort, como los detectores de monóxido de carbono, contribuyen a garantizar la seguridad en las condiciones de trabajo al regular el intercambio de aire, lo que incluye desactivar la ventilación cuando no es necesaria. Los sensores de presencia que cuentan el número de personas en una estancia son cada vez más habituales, lo que facilita la gestión de los espacios de oficinas e instalaciones. El IoT también ayuda a realizar un seguimiento de los activos en los almacenes y supervisar el flujo de mercancías. Las pasarelas RFID, combinadas con el IoT, eliminan la necesidad de contar y comprobar el inventario manualmente.
Mantenimiento predictivo es otra aplicación muy útil. Los sensores instalados para medir las vibraciones mientras las bombas están en funcionamiento pueden detectar precozmente un aumento del desgaste, avisando de cuándo es necesario realizar un mantenimiento adicional y evitando así una avería inminente. Los sensores de detección de fugas pueden impedir que una inundación se extienda por una estancia. El control de la calefacción es otra aplicación más, en la que un sensor puede modificar los parámetros de calefacción en función de la previsión meteorológica. Si se avecina una ola de calor, se puede refrigerar el edificio antes de lo habitual y apagar la calefacción para reducir costes. Cuando se prevé helada, la calefacción puede activarse con antelación para garantizar el confort del personal. Todo ello está relacionado con los objetivos ESG, como la reducción del consumo energético a lo largo del tiempo, y los datos permiten realizar comparaciones precisas de un año a otro.
¿Qué retos plantea la instalación de sensores del IoT?
Dado que los dispositivos del IoT suelen funcionar con pilas y comunicación inalámbrica, su ubicación rara vez supone una limitación, por lo que el principal reto consiste en integrarlos de forma fluida con los sistemas de climatización y de automatización de edificios ya existentes.
Esa flexibilidad permite que la infraestructura se instale rápidamente, incluso en edificios de varias plantas. Para lograr el efecto deseado, sigue siendo necesaria la integración con los sistemas ya existentes, y ahí es donde recae la mayor parte del trabajo.
¿Cómo pueden los minoristas sacar el máximo partido a los contadores inteligentes?
Los minoristas obtienen los mayores beneficios cuando establecen primero un objetivo basado en datos y, a continuación, lo ajustan continuamente en función de las cifras reales de consumo, en lugar de basarse en hipótesis fijas.
Todo comienza con un objetivo basado en el análisis, respaldado por cifras que indican la meta y cómo alcanzarla. A continuación, los contadores inteligentes registran el consumo con precisión, hasta el último rincón del complejo. A partir de ahí, el responsable de cada instalación puede decidir si mantener la temperatura por debajo del nivel fijado de forma centralizada, basándose en lo que indican realmente las lecturas, y seguir ajustándola a medida que se reciben nuevos datos.
El Internet de las cosas (IoT) y los contadores inteligentes: ¿cuáles son sus principales ventajas?
Las principales ventajas son un rápido retorno de la inversión, la recopilación y el intercambio de datos en tiempo real, y las alertas automáticas que permiten a los equipos actuar en cuanto se supera un umbral.
La implantación y el funcionamiento de estos sistemas se amortizan con relativa rapidez, por lo que los ahorros reales se obtienen rápidamente en comparación con el coste de desarrollo y puesta en marcha. Las alertas automáticas llegan a las personas responsables en el momento en que se supera un umbral, incluso cuando no han iniciado sesión, lo que permite una respuesta rápida. El sistema también genera datos de forma transparente y en tiempo real, compara el rendimiento de las instalaciones en toda la red y optimiza los procesos para conseguir un mayor ahorro. La lista completa de ventajas es aún más extensa.
La automatización es el futuro
El ahorro energético es uno de los retos más acuciantes del sector minorista, y los sensores que ayudan a abordarlo son cada vez más económicos a medida que avanza la tecnología. Los contadores inteligentes y el software de IoT para edificios reducen los costes al disminuir el consumo energético y, al mismo tiempo, mejoran el mantenimiento diario. La comunicación entre las partes interesadas se vuelve más clara, las averías se resuelven más rápidamente y las decisiones se basan en datos en tiempo real en lugar de en conjeturas. Estas tecnologías también alimentan la elaboración de informes no financieros sobre criterios medioambientales, sociales y de gobernanza, lo cual reviste una enorme importancia a la hora de gestionar una cartera de cadenas minoristas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo pueden las cadenas minoristas controlar su consumo energético?
Las cadenas minoristas controlan el consumo energético mediante una combinación de contadores inteligentes, sensores de IoT y una plataforma CAFM que centraliza los datos. Los contadores inteligentes registran el consumo en intervalos de entre cinco y quince minutos; los sensores de IoT controlan la temperatura, la iluminación y la ocupación por zonas; y el sistema CAFM transforma ambos datos en paneles de control en tiempo real y alertas automáticas en todos los establecimientos.
¿Cuánta energía se puede ahorrar con los contadores inteligentes en un local comercial?
Se calcula que un sistema de contadores inteligentes reduce el consumo energético entre un 5 % y un 10 % por local comercial. La mayor parte de ese ahorro se debe a que el aire acondicionado, la ventilación y la iluminación se adaptan a la demanda real, en lugar de seguir horarios fijos.
¿Cuál es la diferencia entre un BMS y los sensores del IoT?
Un sistema de gestión de edificios (BMS) controla los sistemas de todo el edificio y genera informes con datos de toda la propiedad. Los sensores de IoT recogen datos ambientales detallados, como la temperatura, la luz o la ocupación en una ubicación concreta, por lo que complementan al BMS en lugar de sustituirlo.
¿Funcionan los sensores del IoT en edificios comerciales antiguos?
Sí. Los dispositivos del IoT suelen funcionar con pilas y comunicación inalámbrica, por lo que su ubicación rara vez supone un problema, ni siquiera en edificios de varias plantas o más antiguos. El principal reto consiste en integrarlos de forma adecuada con los sistemas de climatización y de automatización de edificios ya existentes.
Primeros pasos con SINGU
Una plataforma unificada de CAFM/CMMS como SINGU resulta especialmente adecuada para propietarios, gestores de activos y equipos de instalaciones que gestionan negocios minoristas con un elevado consumo energético y con múltiples establecimientos. Reúne en una única plataforma datos de medición inteligente, supervisión mediante el Internet de las cosas (IoT), gestión del mantenimiento, informes ESG y análisis de carteras.
Los contadores inteligentes y el IoT están adquiriendo un papel fundamental en las operaciones minoristas sostenibles y basadas en datos. Si tu equipo desea reducir los costes energéticos, obtener visibilidad en tiempo real de todos los puntos de venta, reforzar el cumplimiento de los criterios ESG y mejorar la información sobre la cartera, reserva una Demostración de SINGU y descubre cómo tu actual sistema de gestión energética podría integrarse en una plataforma unificada de CAFM/CMMS.




